ENTORNO

El paraíso existe.

Y los Apartamentos Rurales «El Nogal» se encuentran en el mejor lugar para disfrutarlo.

Los apartamentos rurales «El Nogal», están situados en Caboalles de Abajo, pueblo que como su nombre indica es cabecera del valle de Laciana, con ayuntamiento en Villablino.
Situado al noroeste de la provincia de León, en plena cordillera cantábrica y a tan sólo 10 Km del Puerto de Leitariegos, donde está ubicada la estación de esquí.
La zona está declarada reserva de la biosfera.
Por sus frondosos bosques viven entre otros animales, los últimos ejemplares de oso pardo y de urogallo cantábrico.


En Caboalles podrás disfutar de una naturaleza en todo su esplendor, rodeado de reservas naturales como la de Somiedo o la de Muniellos.
Para los amantes del senderismo y de la bicicleta, son incalculables las zonas por las que podrán disfrutar de maravillosas rutas ,como la conocida » ruta verde», por donde antiguamente circulaba un tren de carbón a vapor.


No debes dejar de visitar el museo del Urogallo donde saciarás toda tu curiosidad sobre las costumbres de la zona, sus orígenes siempre muy relacionados con la minería y con la ganadería, y por supuesto sus exquisitos platos típicos que aun perduran y que podemos desgustar en distintos locales de nuestro pueblo.


Son nuestros apartamentos un lugar idóneo donde contactar con la naturaleza y disfrutar de una gastronomía variada. Amantes del montañismo,

Caboalles de Abajo

Caboalles de Abajo es un precioso pueblo de montaña que se encuentra a unos 1.055 m. de altura, está situado en la región leonesa de LACIANA, al norte de León (España) y cuenta con 1.064 habitantes (Datos INE 2017). Es un valle netamente minero, hoy venido a menos por el cierre de algunas minas, limita con Asturias por el Puerto de Leitariegos y por la llamada Collada. Tiene poca, pero excelente ganadería vacuna.

Estamos en la comarca de Laciana, al noroeste de la provincia de León. La capital es Villablino. Desde 2003 es Reserva de la Biosfera, cuenta con 22.000 hectáreas y es un ecosistema cantábrico con influencia mediterránea. La extensión es de 217 kilómetros cuadrados, con 14 entidades de población: Villablino, Villaseca, Caboalles de Abajo, Caboalles de Arriba, Villager, Orallo, Rioscuro, Robles, Sosas, Llamas, Rabanal de Abajo, Rabanal de Arriba, Lumajo y El Villar de Santiago. Somos un un total de 8.919 habitantes (Datos INE 2018) en la comarca. Limita con el Parque Natural de Somiedo, Babia y las Reservas Biológicas de Cangas del Narcea y Degaña (zona de la Reserva Natural Integral de Muniellos). La cumbre mas destacada es el Cornón de Peñarrubia (2194 m.) y el río principal es el Sil. También es de reseñar la cercanía del macizo de Peña Ubiña (2417 m.) .

Servicios: oficina de turismo, camping, hoteles, albergues, casas de aldea, casas rurales, estación de esquí, piscinas municipales, gasolineras, hospital, rutas a caballo, restaurantes, cursos de verano de la Universidad Carlos III, museo etnográfico, entre otros.

FIESTAS

Caboalles siempre fue un pueblo amigo de hacer fiestas. La celebración principal se celebra el 24 de agosto y días colindantes, en honor a San Bartolomé, San Bartolo.
Antiguamente, aparte de la celebración religiosa, se centraban en hacer un Baile Especial, concurso de Bailes del País, juegos y una buena mesa para los de casa e invitados.
En 1947 y orientados por la Cofradía del Carmen, de Cangas del Narcea, se fundo por Jesús Torre Álvarez, la Cofradía de San Bartolomé. A partir de este año y con el gran apoyo  del pueblo, se llego a tener mas de 300 socios y las fiestas de San Bartolomé tomaron otro cariz. Se trabajaba todo el año en diversos actos para recaudar fondos.
Tradicionalmente se traía el día 24 de agosto la Banda de Música de Cangas del Narcea y un grupo de gaiteros. Las dos mejores orquestas gallegas del momento para los días 24 y 25 y otras orquestas de menor renombre para el resto de los días. Hubo fiestas que duraron hasta ocho días. Quitando los tres días centrales, los demás días se organizaba la verbena por los distintos barrios. También había concursos de minería, veladas de boxeo, lucha libre leonesa, carrera ciclista, etc.
Hay que resaltar que en 1947 (3) fue cuando inicio su andadura como ciclista José López, Pepín, nacido en Caboalles de Abajo. Con 16 años, fue el mejor ciclista de la provincia y unos de los mejores de España de aquel tiempo en su categoría. Llego a correr la Vuelta a España, estando en algunas etapas como primero en la clasificación general.
Luego, empezaron a aflorar la Peñas de las fiestas, que empezaron a colaborar y finalmente suplir lo que había iniciado con tanto éxito la Cofradía.
Las fiestas de San Bartolomé se hicieron muchos años en un prado propiedad de D. Pedro Argüelles hasta la construcción del actual Campo del Roble. Hace años, cuando prácticamente no existían coches, había una costumbre muy arraigada de acudir el día de San Bartolomé la gente de los pueblos de alrededor con la merienda, para comerla en el campo de la fiesta, lo que daba gran esplendor a las fiestas. Las niñas y niños de todas las escuelas del pueblo, celebraban el 13 de diciembre Santa Lucia, el “día de las Castañas”, con magosto y unas horas de baile.
El día 6 de enero, día de Reyes, era la “Fiesta de Invierno”, con baile en el cuarto del pueblo.
En Semana Santa, el Sábado de Gloria, a partir de las doce de la noche, la juventud festejaba la “Noche de las Trastadas”, que consistía entre otras cosas en sacar todos los carros de las casas y llevarlos a los sitios mas complicados, de donde al día siguiente a primera hora, los dueños de los mismos salían a buscarlo siempre sin protestar. Lo mismo aparecían encima del tejado de una capilla como colgados de un árbol; se llego a colgar del puente dos carros unidos con una cadena, para mas INRI, pertenecían a dos vecinos que no se llevaban bien. El problema era al día siguiente que tenían que ponerse de acuerdo para poder descolgarlos. Las campanas de la iglesia pasaban buena parte de la noche tocando, siempre vigilando que la Guardia Civil no estuviera cerca. Este acto de las trastadas, no estaba permitido, pero era difícil el encuentro entre los guardias y los mozos porque se vigilaban unos a otros y yo creo que de lo que se trataba era de pasar una noche divertida. La prueba es que nunca hubo detenidos y afortunadamente tampoco accidentes. Los treinta o cuarenta jóvenes que intervenían formaban grupos para ir a robar los carros y era habitual robar sus propios carros, pero nadie se enfadaba.
Antes de 1930 se construyo un campo de fútbol en terrenos de Manuel el carnicero, donde practicaban este deporte los jóvenes del pueblo. Luego hubo un campo de fútbol en la Veigona y mas tarde se inauguro uno en Corea en la escombrera de Utrillas, con el nombre de “TOMAS TORRE”, para desaparecer al montar allí el polideportivo.

ENERGÍA ELÉCTRICA

En el siglo XIX la energía disponible para el alumbrado en los pueblos era muy escasa, procedía de la primera central hidroeléctrica situada en el rio Sil, muy cerca de Rabanal de Abajo, perteneciente a Hidroeléctrica la Prohida, luego construyo otra en Orallo y absorbió otra situada en la parte alta de Villaseca llamada La Fabrica de Valiente y se hizo con el monopolio en el Valle. Cuando Prohida empezó a recibir energía eléctrica de MSP, de la que producía con las dos Centrales Térmicas, la de Villablino y la de Ponferrada, la situación cambio mucho en cuanto al alumbrado y se cerraron las de Rabanal y Villaseca.

MINERÍA

La primera concesión que existió en Caboalles de Abajo perteneció a D. Gorgonio Torre y abarcaba desde Bolsada hasta Chastra. En medio de esta concesión había una pequeña parte que pertenecía a la empresa Utrillas, mas o menos a la altura del antiguo campo de fútbol de Corea.
D. Gorgonio Torre empezó a explotar en lo que desde un principio se llamo Grupo María. El nombre María se lo puso porque era el nombre de su madre.
Construyo una caldera para producir vapor y poder suministrar a la maquina de extracción del plano inclinado por donde salia el carbón. Como la energía eléctrica para uso industrial  no existía, las bombas de agua también funcionaban con vapor. Esto fue a principios del siglo XX. El transporte interior  se hacia con vagones de madera arrastrados por bueyes.
A los pocos años arrendo el Grupo María a una empresa inglesa, que no duro mucho tiempo. Al final, D. Gorgonio Torre, que había estudiado la carrera de ingeniero de minas en Francia, vendió toda la concesión a la Minero Siderúrgica de Ponferrada en la década de 1920.
A la salida del pueblo, en el paraje denominado La Sierra exploto una pequeña parcela D. Dionisio González, que construyo para su uso la Casa del Patio (antiguo economato) en 1919.
También hubo en Caboalles otro empresario minero, D. Baldomero García, que siempre vivió en la casa la Venta, que construyo cerca de las escuelas de la Fundación Álvarez Carballo. Era dueño de la mina El Carrascal, que posteriormente paso a MSP con el nombre de Paulina. También exploto algo en la mina La Gallinera, situada a la izquierda del camino de la braña de San Miguel. Además, tenía una concesión sin explotar a la derecha de la carretera antes de llegar al Puerto de Leitariegos. Esta concesión como MSP llegaría desde Bolsada con una cota mucho mas baja para su explotación, Don Marcelo Jorissen, director de MSP se la permuto a la empresa Hijos de Baldomero García (ya fallecido) por la mina La Escondida, situada a continuación del Grupo Paulina, explotando en altura parte de las capas de este Grupo.
Se empezaron a explotar las minas de carbón, a principios del siglo XX, de manera muy precaria, pues no había energía eléctrica suficiente. Los picadores, con pica de mano, los barrenistas, con barra y maza, la ventilación prácticamente no existía y en casos excepcionales se hacia con ventiladores que funcionaban a mano. El poco carbón que se producía se transportaba a Ponferrada en carros de bueyes.
El alumbrado en el interior de las minas empezó con lamparas de aceite, luego se emplearon los candiles de carburo y mas adelante llegaron las lamparas eléctricas.
A partir de 1918, se inauguro el ferrocarril Ponferrada-Villablino y los ramales a Villaseca y Caboalles, se construyeron dos lineas de electricidad de alta tensión desde Ponferrada a Villablino. Dueña prácticamente de todas las minas, el panorama cambio totalmente, se instalaron compresores, bombas, transportes, ventiladores, etc., todo eléctrico.
Mas adelante se empezó a mecanizar el interior, llegando en este momento a no parecerse en nada la forma de explotar a la de hace años. El problema de corriente eléctrica prácticamente desapareció al construir Endesa una estación de energía en Sosas de gran tensión y MSP construyo una nueva linea desde esta estación a la subestación, situada en la estación del ferrocarril. En la actualidad, salvo averías dentro de la subestación, es muy difícil que tengamos cortes de corriente. También hay que tener en cuenta que la empresa Prohida renovó todas las lineas con mas sección y cambio los postes de madera por otros de hierro u hormigón.

VARIOS

En la fuente que existe cerca de la Capilla del Cristo hay una piedra de mármol labrado en la cual los hijos de los hijos del pueblo hacen un homenaje a D. Fernando Álvarez de la Puerta, año 1932.

PUNTUALIZACIONES DEL WEBMASTER

(1) Los lavaderos eran los del Cano, ahora en rehabilitación y otro en la Revoltona, bajo la carretera donde casa Vilorio, aunque este ultimo no lo recuerdo cubierto. Había un tercer lavadero detrás de casa Ferro, en el camino que sube al campo de tiro.

(2) La nueva iglesia se construyo en la década de los 70 del Siglo XX

(3) Fue en 1956, ya que nació en 1940

 Datos del Archivo Municipal de Villablino. www.aytovillablino.com